dilluns, 21 de juliol de 2014

Viajeros científicos /Peste & Cólera


El primero es un ensayo en toda regla que cuenta la historia de las expediciones de Jorge Juan, Mutis y Malaspina.
Lo compré en la feria del libro y me lo dejé para el verano.
La verdad es que había oído hablar de todos ellos, también creo recordar haber asistido a una exposición de los trabajos de Mutis en el Botánico de Madrid, pero no tenía una idea clara de qué hicieron y por eso me ha resultado interesante leerlo.
La Historia de Jorge Juan y Antonio de Ulloa es curiosa por las implicaciones políticas de la época. Los científicos franceses Godin, Bouguer y La Condomine necesitaban realizar experimentos matemáticos y topográficos cerca del ecuador y lo que mejor les pillaba eran tierras del imperio español, así que se organizó una expedición conjunta a Quito a la que el gobierno español envió como observadores, a falta de científicos del renombre de los franceses, a dos jóvenes guardiamarinas: Jorge Juan y Antonio de Ulloa. Ahí empezó todo, y deberíais leer el libro para continuar la historia...
Respecto al segundo libro, me lo dejó mi mujer encima de la mesita de noche. Me hizo lo mismo con "La cuchara menguante". No me comenta lo que lee, solo me lo deja encima de la mesita de noche. Pues bien, me lo he leído prácticamente de una sentada.
Los reseño juntos porque también es la historia de un explorador; Alexandre Yersin, discípulo de Pasteur. Es una historia novelada, muy amena. En ella se repasan la historia de la microbiología y del colonialismo europeo del siglo XIX y XX, con pinceladas también de tecnología. Se cita a La Condomine sin extenderse en su expedición.
Creo que es apropiado para una lectura de CMC de 1r de Bachillerato. Lo intentaré.

diumenge, 20 de juliol de 2014

El cuento del antepasado


Ahora que estoy un poco más relajado, haré la reseña de "El cuento del Antepasado" de Richard Dawkins.
Aunque había leído algo sobre el gen egoísta, no  de primera mano, y había visto a Dawkins en algún documental, me ha sorprendido su escritura por lo amena.
Aunque no se puede decir otra cosa que el libro es un tocho de 800 páginas, me lo he tomado con calma. Es prácticamente lo único que he leído en todo el curso. Es fácil de leer intermitentemente.
Hace un viaje al pasado deteniéndose en los puntos de bifurcación de la línea evolutiva de la especie humana. En cada punto de bifurcación se detiene a contar un cuento desde el punto de vista de un contepasado (algún ser vivo que se une en la confluencia). Hay que entrenarse en pensar hacia atrás.
Estilística aparte, considero este libro como un repaso de la zoología que tenía oxidada desde que la estudié en la facultad. La mayoría de los cuentos me los sabía, pero me ha gustado releerlos. Otros cuentos como el de las posiciones de los anélidos en los arboles evolutivos me han servido de actualización científica. Me quedé emparentándolos con los artrópodos y ahora resulta que son más primos de los moluscos.
Como lo he leído de manera muy fragmentaria, solo al final me di cuenta de que debería haber tomado notas para hacer esta reseña, pero no lo hice, por eso no puedo hacer citas concretas, solo apunté estas pocas:
El alegato antirracista del cuento del saltamontes pg 530.
El plano y la receta. Un ejemplo muy bien traído sobre cómo actual el ADN. Dawkins dice que en clase explicamos el ADN como el plano que contienen las instrucciones para construir un objeto, pero que es más bien una receta, que después la interacción se encargará de construir mejor o peor el plato con los mismos ingredientes. Creo que mejor lo leéis por vuestra cuenta. pg. 553.
También conseguí marcar el cuento de la coliflor, en que explica los diferentes métodos de datación. pa 688.
Lo estaba acabando de leer a final de curso y llegué a decirles a mis alumnos de primero de bachillerato que este libro bien podría ser un libro de texto . Cuento por cuento, va haciendo reflexiones a todos los niveles, anatómicos, fisiológicos, bioquímicos, etc. Si lo leyeran y lo entendieran, sería suficiente para aprobarles el bachillerato. Pero seguiremos explicando el libro de texto con sus temas bien separados, no vaya a ser que los relacionen algún día.
¡Vamos! Que a pesar de ser un tocho que asusta al verlo, es muy ameno.

divendres, 7 de març de 2014

Leocadia Gómez

Esta es una entrada que estaba pendiente desde hace tres años. La hago ahora para participar, a mi manera, en el proyecto #100mujeres10 en Twitter, promovido por del IES Bergidum . No es exactamente lo que se pretendía en el proyecto, pero me da igual.

Os presento a Leocadia Gómez, su perfil en la red genoom

¿Quién le iba a decir a ella que iba a tener un perfil en las redes sociales?

Nació en Navalmanzano (Segovia), a los 20 años se casó con Emiliano, que había perdido un brazo en la guerra civil, en el bando ganador, y le habían dado un trabajo de alguacil en su pueblo, Mudrián. A siete quilómetros de Navalmanzano.

Evidentemente, la pareja era afecta al régimen, Leocadia era hija de albañil, pero su familia era más devota ¿Ahora sería democristiana?. Emiliano, hijo de jornalero, era afecto probablemente por casualidad. Se fué a la guerra, perdió un brazo y marcó su destino a la sombra del régimen. Pensión del ejercito y trabajo en el ayuntamiento.

Pero... estabamos hablando de Leocadia. Siempre fué ama de casa, como las mujeres de su época, no podría haber sido de otra manera. Desde que se casó y hasta los 43 años tubo 11 hijos. Yo soy el décimo. El que está agarrado al único brazo de Emiliano. Somos los seis últimos, en la correspondiente foto del carnet de familia numerosas que había que renovar al nacer mi hermano Fernando. A esta foto se sumarian los hermanos mayores en fotos individuales. No estaban para la foto porque ya trabajaban en Segovia.



 Esta foto es la última boda de una nieta a la que asistió antes de morir.


En la foto solo se ve a una parte, los demás estamos detrás de la cámara.

¿Que por qué salgo ahora con este homenaje?

Bien, una de las cosas que recuerdo de mi madre es que, siendo ya adulto, en una conversación de una noche de verano, me comentó que no pudo dejar de tener hijos porque no sabía cómo. Imagináos, yo soy el décimo. Evidentemente, mi madre me quería, y yo a ella, pero si hubiese estado informada y hubiese podido decidir, no me habría tenido.

Asi que, como para que venga el Sr Gallardón a convencerme de que su ley del aborto y su política reproductiva es sana y saludable. ¡Anda ya!!

Por lo que respecta a la información, por mi parte no quedará. La decisión es de las mujeres.